De la montaña se eleva la vida.

De ella brota la fuente que al fluir se convierte en río.

Montaña y río encarnan por excelencia los dos principios vitales Ying/Yang.

 

Marcando el paso del tiempo

 

El agua se evapora en su recorrido, los vapores suben al cielo, 

se transforman en nubes, vuelven a caer en forma de lluvia sobre la montaña

para alimentar de nuevo al río en su fuente.

 

Así culmina un perfecto movimiento circular entre cielo y tierra.

La montaña lanza su llamado hacia el mar, el mar responde a la montaña.

Hay belleza en esta ley de vida,

 

Me pregunto: será que todo lo vivo proviene de la montaña?

 

 

 © 2019 Laura Ferro